Nos divertía tanto que te gustara esa canción, fue la primera con la que te identificaste y bailabas y sonreías al escucharla. Fue emocionante ver como poco a poco te conectabas más con el mundo, siempre desde mis brazos o los de tu papá.Vivimos tantas anécdotas durante tu período de Mandarino, algunas divertidas y otras un poco "trágicas" pero nada que hoy, al mirar atrás, no me haga sonreír.
La mayor parte del tiempo la pasamos solos tú y yo, porque tu padre volvió a la universidad durante tu primer año de vida por lo cual era poco el tiempo que estaba en casa. Al principio me sentí un poco asustada, y eventualmente agobiada por tanta soledad. Pensé que no iba a ser capaz de cuidarte sola, pero salimos adelante juntos porque así como tú te cobijabas en mi, yo me aferré a tí como pude y te hablaba y te contaba todo lo que me sucedía. Al comienzo lo hacía para no volverme loca porque necesitaba hablar con alguien, pero después ya me salía natural, te hablaba porque eras otra persona a mi lado y me escuchabas. A veces te quedabas dormido.... bueno.... lo siento.... a veces mis historias son un poco lateras... jajaja
Todo ese tiempo a solas contigo me sirvió para conocerme mucho mejor. Aprendí que soy una mujer muy fuerte, muy paciente y muy aguerrida. No voy a esconder que muchas veces perdía esa paciencia, esa fortaleza y fui cobarde..... pero...hey! Soy humana.
De todas maneras, hemos conversado tanto tú y yo que en varias ocasiones te he explicado el motivo de mis penas y te he pedido perdón por mis errores. La maternidad no es nada fácil y mucho menos de la manera tan antinatural en que la estoy viviendo, sola sin la compañía de otras mujeres que me guíen y con un marido espectacular pero tan ignorante y confunfido como yo. Sin embargo lo estamos logrando, poco a poco, y estamos orgullosos pues te vas transformando cada día en un niño ideal.
En tu etapa de Mandarino, pasaste por varias fases, algunas buenas y otras no tan buenas, siempre fuiste muy apegado a mí y no te ibas con cualquier persona, lo cual te hizo parecer ante los demás como el "antisocial", recibiendo comentarios poco afortunados de parte de gente que se supone te debe querer mucho...
Pero te recuerdo como un bebito sencillo, amoroso, juguetón. Fue una etapa hermosa que añoro vivir otra vez con algún futuro hermanito tuyo!! Te extraño mucho, Mandarino, pero no puedo esperar a ver en quién te vas a convertir después........
Te amo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario