jueves, 18 de septiembre de 2008

Mi lazarillo



Hijo mío, te tengo noticias.... tu madre es sorda. Sí, sorda. Pero nunca tanto, igual escucho tu voz y los pájaros cantar...siempre y cuando no estén cantando muy lejos...

Pero no escucho casi nunca el teléfono. Una vez ocurrió algo tan tierno... estábamos jugando los dos, como siempre, y de pronto te quedaste quieto, mirándome, y miraste hacia atrás y luego hacia mí otra vez. Yo te pregunté qué pasa? y tú de pronto apuntaste hacia atrás. Me levanté y cuando me acerqué a la cocina me di cuenta de que mi celular estaba sonando!!


Eso fue hace tiempo. Pues hoy, que ya hablas un poco y te mueves con libertad por toda la casa, estábamos jugando, como siempre, y de nuevo te quedaste de pronto muy quieto, mirándome. Yo te pregunté: qué pasa? y saliste corriendo. Cuando volviste traías el celular en tu mano, sonando!! jajaja


Qué haría yo sin tí? Mi lazarillo.... sin duda no contestaría jamás el celular......


Te amo. Gracias por ser, además de mis ojos y mi vida, mis oídos.

miércoles, 3 de septiembre de 2008

Perseverar



Dar de mamar a veces trae dolor, no lo sabré yo!! Ay mi niño cuando eras pequeñito y yo inexperta (lo que no quiere decir que hoy sea experta, pero algo evolucioné...) yo te tomaba en mis brazos y te daba tu alimento de la mejor manera que podía. Y a veces me dolía... y mucho!! A tal punto que, en ocasiones, cuando llegaba el momento de tu comida yo pensaba solamente AY NO..... También tuve dudas, inquietudes y miedo de no hacerlo bien...

Pero me informé y gracias a eso, perseveré, y hoy puedo contarte una historia con un final feliz!! Dejo aquí una ayuda para aquellas mamis que tienen problemas con su lactancia:


1. Traten de que el momento de dar de mamar a sus niños sea lo más íntimo posible. Estén a solas con su niño, en un lugar privado, con luz tenue o natural, en silencio o con música suave. Eviten dar el pecho mirando la tele!! Error!! Aprovechen esos momentos para conectarse con su hijo, mirarlo, cantarle, hablarle suavemente o tan sólo quedarse en silencio, los dos.


2. Procuren lograr una buena postura para evitar las grietas en los pezones, cito:


**Si el bebé está bien agarrado, la madre no sentirá molestias ni dolor en los pezones. Si notas alguna molestia suelta al bebé introduciendo el dedo meñique por la comisura de su boca para romper la succión, y vuelve a colocarlo. A veces son necesarios varios intentos en cada toma. Ten paciencia, ya que esta es una de las claves del éxito de la lactancia. Si ya tienes dolor o grietas, la mejor solución es corregir la postura y asegurar que es la correcta. Si tu sola no eres capaz de lograrlo, pide ayuda. Si el pecho llega a ponerse muy duro al niño le costará cogerlo o no querrá hacerlo. Es como tratar de morder un balón inflado. Lo mejor será sacar un poco de leche para aflojar el pecho y facilitar que el niño pueda agarrarse bien.


3. Jamás hagan caso del reloj. Dejen que el bebé marque sus ritmos!!! A nadie le gusta que le digan cuánto comer ni a qué hora. No somos nadie para determinar si el niño ya "debería estar satisfecho" o si "todavía no le toca" porque muchas veces nuestros hijos piden teta no por hambre, si no porque les calma, les relaja, es su consuelo, o tienen sed... recuerden que la leche es su alimento pero también es el único líquido que deben tomar. Por eso en bebés pequeños es muy importante respetar sus demandas. Y de más grandes.... TAMBIÉN!!!


4. Si a pesar de tener una buena postura el dolor y las molestias persisten, revisar si acaso hay otros problemas como la micosis. Yo tuve, alrededor del 4 mes de mi hijo, una micosis leve que me dio unos dolores terribles, además del sufrimiento del niño quien ve afectada su garganta y posteriormente (a medida que el hongo baja por su esófago y luego en la caca) en su ano, el cual aparece "cocido". Para estas molestias existen tratamientos muy simples, es cosa de preguntarle al pediatra o a la matrona. Pero si hablamos de remedio naturales a mí me sirvió mantener a raya la humedad de los pechos, cambiando oportunamente los protectores de pezón (almoaditas absorbentes), cambiar frecuentemente de sostén, y ....... SECAR MIS PECHOS AL SOL!!! SIIII!!! TOPLESS!!! Aunque suene a chiste, el sol mata la cándida (el hongo) y secar los pechos al aire libre, ojalá al sol, ayuda mucho. Sirve de mucho también esparcir la propia leche en los pezones y luego dejar secar. Ayuda a cicatrizar las "heridas" :)


5. El aspecto de la leche materna no debe ser nunca una razón para dejar de dar el pecho. Cito:


**Algunas mujeres creen que su leche es aguada. El aspecto de la leche materna es muy diferente del de la leche de vaca, que es la que acostumbramos a ver. La composición de la leche va cambiando a lo largo de la toma: al principio es más aguada y al final contiene mas grasa. Esta grasa es la que sacia al niño y le hace engordar. Solo él sabe cuando ha tomado esta leche cremosa, y es entonces cuando suelta el pecho. Si tú le permites hacerlo, él quedará satisfecho. No te preocupes por la calidad de la leche: siempre es adecuada.


6. Después de algunos meses, más o menos 3, noté que mis pechos ya no estaban tan llenos y ya no goteaban tanto como antes. Dudé. Pensé que "se me había acabado la leche" Que no!!!! Cito:


**En la lactancia, tanto el cuerpo de la madre como el del hijo están preparados para regularse mutuamente de forma natural. Cuanto más mame el bebé, más leche tendrá la madre. Por eso las madres de gemelos tienen leche para dos: A doble succión, doble producción de leche. No interfieras esta regulación dando al bebé otros líquidos ni agua, que disminuirán su deseo de mamar y por tanto el estímulo para la producción de leche. Los bebés sanos, salvo que tengan fiebre o diarrea, no necesitan agua, ni aún durante el caluroso verano, siempre y cuando le des el pecho tantas veces y durante tanto tiempo como él quiera.


7. La dieta durante la lactancia debe ser normal, completa desde un punto de vista nutritivo, pero normal!! No veo,hoy, la necesidad de privarme de la cebolla, el repollo y la sandía... a no ser que el niño tenga necesidades especiales (sea alérgico a algo en especial) personalmente no veo la razón para dejar de comer lo que me gusta. Eso sí, los vicios quedan fuera. Fuera el alcohol y el cigarrillo en cantidades excesivas. Y bueno, comprobé que al disminuir el consumo de lácteos ayudaba considerablemente al alivio de los gases en mi niño... pero eso ya es personal, aunque hay estudios al respecto... pero si a mí el repollo me da gases...por qué al niño? No sé. Cada madre es un mundo!! Pero yo no le daría tanta vuelta a una rica ensalada sólo por los gases, además no creo que alguien vaya a comer 1 kilo de repollo de una sentada...


Lo importante de todo esto, es la perseverancia. Que el dolor no sea un obstáculo para continuar con la lactancia, que es lo mejor que podemos darle a nuestros hijos. Que los consejos "bien intencionados" no te apaguen el instinto: amamanta a tu hijo!! La leche materna siempre, SIEMPRE, es buena para el niño, así tenga 3 semanas como 3 años!!! **"La Organización Mundial de la Salud recomienda dar solo pecho hasta los 6 meses, y a partir de entonces ir introduciendo otros alimentos poco a poco, continuando con el pecho hasta los dos años por lo menos, hasta que la madre y el niño quieran. Tu leche le sigue alimentando y protegiendo tanto tiempo como la tome, no importa que ya camine o coma de todo."

Escuchemos nuestros instintos, escuchemos nuestra voz interior, informémonos de manera responsable, pero lo más importante: escuchemos a nuestros hijos!!


Hijo mío, tus miradas de amor me hicieron perseverar. Y gracias a eso, pude darte lo mejor!!


** Citas extraídas del artículo LACTANCIA MATERNA, UN REGALO PARA TODA LA VIDA del grupo Colectivo La Leche

lunes, 1 de septiembre de 2008

Un punto de vista femenino respecto a la paternidad





Este es un artículo muy valioso que ha escrito Laura Gutman


No son tiempos fáciles para varones ni mujeres. Nosotras hemos conquistado el mundo masculino y los varones han perdido sus identidades históricas. Necesitaremos algunas generaciones para volver a situarnos en un mundo sin reglas fijas.

La paternidad también ha dejado desubicados a los varones. Hay un aparente consenso respecto a los papás modernos que cambian pañales, que juegan con los niños o ayudan en las tareas domésticas. Y no mucho más.

Sin embargo, devenir madre o padre es por sobre todo, dejar de lado las prioridades personales y poner toda nuestra capacidad altruista al servicio del otro. La madre sostiene al niño. Y el padre sostiene a la madre. Al menos es lo que hay dentro del sistema de familia nuclear, que está lejos de ser el ideal para la crianza de los niños.

Pero las mujeres solemos confundir “sostén emocional” hacia nosotras con “ayuda concreta en la crianza del hijo”. Son dos situaciones bien distintas. Una madre sostenida puede sostener al niño. Una madre desamparada se “ahogará en un vaso de agua”, y reclamará desde la soledad cualquier cosa, en cualquier momento, sin lograr nunca quedar satisfecha, aunque el varón intente bañar al niño, lo lleve de paseo o se despierte de noche para calmarlo. Esto provocará el desconcierto del varón que no sabrá más qué hacer para tranquilizarla.

Si un papá cambia un pañal, está muy bien. Pero la condición excluyente para un funcionamiento familiar equilibrado, es la de operar como sostenedor emocional de la madre. No es necesario que el padre esté dentro del torbellino emocional, porque no es su función. Al contrario, se necesita alguien que mantenga su estructura emocional intacta sosteniendo el mundo material para que la madre no se vea obligada a abandonar el mundo emocional en el que está sumergida. El padre no tiene que maternar, tiene que sostener a la madre en su rol de maternaje.

Tengo dos sugerencias para los varones emocionalmente maduros: Antes de salir a trabajar cada mañana, pregúntenle a su mujer: 1) “¿Cómo estás?” y 2) “¿qué necesitas de mí, hoy?”. Es sencillo.
La mayoría de los varones retoma su quehacer laboral, se baña y afeita cada mañana, desayuna y se va exactamente a la misma hora de siempre “como si nada hubiera sucedido”. Asimismo supone que nada de lo que acontezca en su ausencia le incumbe, y que su mujer, eficaz como siempre lo fue, podrá arreglarse sola con el bebé. Es falso. ¿Acaso tiene que modificar su rutina? No. Tiene que preguntarle a su mujer qué necesita de él, hoy, aquí, ahora.

**En la imagen, Rodrigo y Max cuando tenía 12 meses.