martes, 1 de noviembre de 2011

Qué pasó?


Escribir ha sido siempre mi escape. Hablar ha sido siempre mi maldición. Como a veces no hay quien quiera escucharme, escribo. Y aquí escribía mi vida con mi hijo, mi luz. De pronto, vino un largo silencio. Para los que lo notaron, les cuento que simplemente… se me acabaron las palabras. Pasé por un momento muy oscuro sobre el cual no quiero profundizar aún, pero sí les puedo contar que el papá de Max y yo nos separamos hace ya 3 años. 
En un principio fue intolerable la vida, aunque suene exagerado, y mi hijo tuvo que vivir el proceso conmigo, como siempre, ya que solamente nos tenemos el uno al otro. Hice lo que pude por mantenerlo al margen de mi pena, y traté de mantenerme siempre entera para él.
Con el paso del tiempo anduve mejor, hasta que de pronto todo tomó forma de nuevo y la vida continuó. De ser una madre 100% en casa, pasé a ser una madre “soltera” que trabaja. Max tuvo que ir al jardín y separarse de mí un poco.
Todo ha ido bien, apartando los detalles obviamente ha habido momentos oscuros, dramas, altos y bajos, momentos felices, risas, fiesta, y luego equivocaciones, arrepentimientos y errores que tal vez nunca sabré qué efecto causaron en mi  hijo… hasta que él sea capaz de decírmelo.
Hoy su padre y yo tenemos una relación civilizada, aunque a veces definitivamente no lo soporto… jaja… pero qué puedo hacer? Es el padre de mi hijo y sean como hayan sido las cosas, tendré que vivir con su presencia para siempre.
Me sorprendo a mi misma al escribir tan relajadamente sobre este tema, después de haberlo pasado realmente mal. Supongo que hoy tuve un buen día… Pero prepárense que tal vez en otra ocasión no sea tan “amable”. Como sea, agradezco su comprensión… J… y espero que m sigan acompañando en este viaje sin fin!!

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